Un buen resultado para un juego enfocado principalmente a los más pequeños de la casa, pero con importantes fallos si el jugador se presenta algo más exigente. Es un juego en muchas ocasiones caótico (en gran parte debido a la cámara) pero que puede resultar muy divertido al ir consiguiendo multitud de robots con los que luchar en las diferentes batallas.
Un juego que recomendamos para el público más joven de la casa al igual que para los amantes de la cultura nipona de la cual se empapa este título de “mechs”.