En definitiva tenemos entre manos una de las grandes sorpresas del 2004. un regalo ideal para cualquiera de los componente de la casa, ya que en él descubrirá todo un mundo en el que realizar las tareas domésticas no resulten engorrosas.
Una apuesta innovadora de Nintendo que, como siempre, confía en su instinto para lograr nuevas aventuras tremendamente originales y con una garra sin parangón. Un juego que no va de nada (a la vez que de todo, o sea vivir), pero sin el que no podremos estar una vez lo hayamos probado.