Nos encontramos ante un juego a la altura de Ocarina Of Time, un digno sucesor y portador del estandarte de la saga. La historia puede sorprender un poco por ser bastante más diferente que las anteriores, pero mientras avanzamos en el juego nos vamos enganchando a él inevitablemente.
Aire fresco para el universo de Zelda, en otros títulos cruzamos bosques y praderas, subimos afiladas montañas e indagamos en oscuras cuevas y mazmorras. Ha llegado la hora de surcar mares, esquivar remolinos y enfrentarse a tempestades, el maestro del viento está aquí, arriad las velas que es hora de navegar.