No nos iremos sin recomendar la compra de este título a los que tengáis críos pequeños en casa. Es una oportunidad de oro para que todos en casa puedan disfrutar de ese momento impagable de un niño aporreando los bongos y su posterior reacción cuando ve lo que sucede en la pantalla. Sencillamente imprescindible. El sello de Nintendo está presente en todos los rincones de este juego.
No obstante, creo que los más mayorcitos podréis pasar sencillamente alquilando el juego en vuestra tienda preferida ya que su corta duración lo hace ideal para que lo alquiléis un sábado y lo devolváis a la tienda el lunes totalmente terminado.