No podemos juzgar el aspecto gráfico desde el mismo prisma con el que lo hacemos con otros juegos inclinados a un público más adulto incluso de la misma desarrolladora ya que ni ella misma ha buscado la complejidad en este apartado. El juego combina un aspecto gráfico totalmente inspirado en la animación japonesa, con videos de ese estilo, y las series de robots dedicadas al público más joven.
Los borgs están diseñados con un aspecto francamente bueno, si bien hay que destacar la simplicidad de sus texturas o polígonos, no se puede esperar más de lo que hay debido a la inspiración de cómic que se ha perseguido. El colorido de los mismos así como la cantidad de movimientos es alto, además todas estas animaciones presentan una fluidez asombrosa en muchas ocasiones ya sea durante los ataques o esquivando golpes.
El detalle que muestran los escenarios es muy pobre, siendo simples arenas con muy pocos, por no decir ningunos, elementos con los que interactuar. Además las cantidad de objetos o elementos que conforman la decoración de los diferentes mapas es también muy baja, dando una sensación de vacío bastante grande.
Pero el verdadero problema de los gráficos de Gotcha Force es la cámara. Ésta molesta durante el desarrollo de las batallas prácticamente en todo momento. El problema llega en el bloqueo de la misma contra a algún enemigo, que creará momentos de tremenda confusión si por ejemplo entre nosotros y ese enemigo se encuentra una gran roca o cualquier elemento que nos impide ver a lo que estamos bloqueados. Además cuando volemos muchas veces la cámara perderá el sentido ya que enfocará solamente a los pies de nuestro robot causando una tremenda desorientación.